Matemáticas para la felicidad

A los 7 años John Nash jugaba con sumas, restas, multiplicaciones y divisiones de 14 dígitos, y fue reconocido por sus familiares y maestros como un prodigio. A los 19 años, recibió una beca de la Universidad de Princeton, pero no asistía a clases, para no restar minutos a su tiempo, enteramente asignado a lograr Algo Inédito e Importante: algo que imprimiera su nombre en el libro de la historia de las matemáticas. Fue entonces que se interesó en las abejas de las colmenas del jardín de la facultad de matemáticas de Princeton.

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